Procurador Romano, Justicia y la Fiscalía que no Nace

Procurador Romano, el procurator o procurador se daba este nombre entre las magistraturas romanas a quienes ostentaban un cargo, normalmente relacionado con la administración financiera. A partir de quienes, como el procurator Augusti tenían jurisdicción sobre aspectos privados. Fue evolucionando hacia un poder cada vez mayor, comparable al de gobernador y evoluciona en diversas modalidades durante el imperio Justicia Romana, la Justicia según Ulpiano.
El nombre completo de Ulpiano era Domiciano Ulpiano, de origen fenicio, nacido de Tye, fue alumno de Papiriano y encargado de crear varias obras en el reino del Emperador Antonio Caracalla. Una de sus obras fue denominada “Las reglas”, publicada por primera vez hasta el siglo XVI -1549-. Esta obra estaba compuesta de 29 títulos que estaban subdivididos en párrafos.
Para aportar la idea de justicia de Ulpiano, es necesario contextualizar a la justicia dentro de la idea del derecho que se tenía en ese entonces en Roma. Durante siglos, el derecho estuvo fusionado prácticamente a la religión, ello no quiere decir, que los Romanos hayan confundido al primero con la segunda. Esto se percibe en la terminología utilizada por ellos, ya que denominaron “Fas” al derecho sagrado, asignándole a su ámbito la llamada “Lex divina”.
A la par de “Fas” estaba el “Jus”, que es la norma producto exclusivo de la actividad del ser humano, teniendo como instrumento a la “Lex humana”. Con el tiempo la diferenciación quedó en el olvido y fue utilizada la segunda denominación para hacer referencia al derecho.
El “Jus” era para los romanos un conjunto de normas legisladas por la autoridad, teniendo obligatoriedad para todos los ciudadanos. Esta primera noción se amplía en el siglo VII, debido a la influencia de la filosofía griega, al adicionársele la idea de un conjunto de normas jurídicas que constituyen un derecho innato, que es independiente y anterior a la Lex humana. Esto trajo como consecuencia que tuvieran mucho cuidado en diferenciar al derecho de la moral.
En Roma, el “Jus” se deriva la idea de “justitia” y “jurisprudentia”, así la justitia es la justicia, la cualidad del hombre justo. La justicia “Ulpiano la define: la voluntad firme y continuada de dar a cada uno lo suyo. La jurisprudentia es la jurisprudencia o Ciencia del Derecho, que Ulpiano define como: el conocimiento de las ciencias divinas y humanas y la ciencia de lo justo y de lo injusto.
En México, la figura del Procurador migrará a la figura del Fiscal, en la Constitución se dice que será autónoma e independiente, nada más alejado de la realidad. Estas son las diferencias más importantes:
Autonomía
Este es el punto esencial del cambio de la Procuraduría General de la República a Fiscalía. Actualmente la Procuraduría depende directamente del Poder Ejecutivo, mientras que la Fiscalía, será un órgano público “autónomo, dotado de personalidad jurídica y de patrimonio propios”.
Se lee en el artículo 102 de la Constitución, modificado tras la aprobación de la Reforma Político-Electoral impulsada por la actual administración. Este cambio se realiza para evitar obedecer a fines políticos en la impartición de justicia.
Nombramiento del fiscal
Actualmente, el cargo de Procurador de la República es nombrado directamente por el Presidente con la ratificación del Senado. Sin embargo, la elección y remoción de la figura de Fiscal será diferente.
De acuerdo con el artículo 102 constitucional, el Senado deberá integrar una lista con al menos 10 candidatos, la cual será enviada al Ejecutivo, que, a su vez, deberá formular una terna y enviarla a la Cámara Alta. Todos los aspirantes deberán comparecer y al final, será el Senado el encargado de designar al titular de la Fiscalía.
Remoción del fiscal
Al igual que el Procurador, el Fiscal podrá ser removido de su cargo por el Presidente; sin embargo, no directamente como sucede actualmente.
El Ejecutivo puede quitar al Fiscal de su cargo por causas “graves”, pero el Senado tiene la opción de objetar la decisión con el voto mayoritario de los integrantes de la Cámara Alta, -aquí se quita la autonomía-, así quedó en la ley orgánica de la Fiscalía.
Duración en el cargo
Actualmente, la figura de Procurador no tiene un tiempo determinado para ostentar dicho cargo, pero quien ocupe el cargo de Fiscal deberá estar al frente del órgano nueve años, según se estipula en el artículo 102 constitucional.
Las facultades y atribuciones de la Fiscalía están definidas en la Ley Orgánica, el Presidente de la República puede remover al Fiscal, con esto se termina la autonomía y la independencia.
Los ciudadanos no entienden la importancia de una Fiscalía independiente, el problema toral de este país es la inseguridad, la población no se queja de ello, se queja de la impunidad y de la corrupción.
El problema de la corrupción y de la impunidad tiene nombre… “PGR” y así esta situación está igual en el fuero común con todas las procuradurías, nadie se escapa, mientras tengamos una institución sin credibilidad será inútil.
Urge al país un Estado de Derecho, aplicar la ley con igualdad y justicia, no por encargo, el flagelo de este país es la procuración de justicia. Es nuestra responsabilidad exigir una Fiscalía tal y como está en la Constitución, autónoma e independiente, no como ahora, dependiente del Ejecutivo Federal.

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